Conocer un destino no consiste únicamente en visitar sus monumentos y paisajes. Los viajes exclusivos a Asia y Oceanía con experiencias únicas permiten participar en actividades que acercan al viajero a las costumbres, la gastronomía, la artesanía y las tradiciones que forman parte de la identidad de cada lugar.
Vestirse con un kimono en Japón o un hanbok en Corea del Sur, participar en una ceremonia del té, practicar caligrafía, aprender técnicas artesanales, asistir a espectáculos tradicionales o descubrir la gastronomía a través de talleres y clases de cocina son algunos de los ejemplos de turismo experiencial que pueden transformar una visita en una forma mucho más cercana de conocer el destino.
Asia ofrece una diversidad cultural extraordinaria para este tipo de viajes. Japón, China y Corea del Sur conservan numerosas tradiciones vinculadas a las artes, la escritura, la gastronomía y las ceremonias; en países del Sudeste Asiático como Vietnam, Tailandia, Laos, Camboya o Indonesia, los mercados, la artesanía, la cocina, la danza y las celebraciones locales permiten acercarse a culturas muy diferentes. India, Nepal o Bután ofrecen, por su parte, experiencias relacionadas con la espiritualidad, las festividades y tradiciones que continúan muy presentes en la vida cotidiana.
También en Oceanía es posible incorporar experiencias culturales especialmente interesantes. En Nueva Zelanda, la cultura maorí permite conocer tradiciones, relatos, música, danza y gastronomía vinculados a su herencia ancestral, mientras que en Australia determinadas experiencias permiten acercarse a la historia, el arte y las tradiciones de las culturas aborígenes.
En Destinos Asiáticos diseñamos viajes a medida con experiencias culturales integradas dentro del recorrido. No se trata de acumular actividades, sino de seleccionar aquellas que realmente aporten valor al viaje y permitan conocer cada destino de una forma más participativa, combinándolas con sus principales visitas.