Los viajes de aventura por Asia y Oceanía están pensados para quienes quieren descubrir un destino de una forma activa, incorporando senderismo, trekking, kayak, rafting, bicicleta, navegación u otras actividades al aire libre como parte del recorrido. No se trata necesariamente de expediciones exigentes: podemos combinar visitas culturales y naturaleza con jornadas de actividad adaptadas al nivel y la experiencia de cada viajero.
Asia ofrece escenarios muy diferentes para este tipo de viajes. Las cordilleras de Nepal y Bután permiten realizar trekking entre valles, pueblos y paisajes del Himalaya; en el Sudeste Asiático pueden combinarse selvas, ríos, volcanes e islas con rutas a pie, kayak o actividades acuáticas; y países como Japón, China o los destinos de Asia Central ofrecen numerosas posibilidades para recorrer montañas y espacios naturales.
En Oceanía, Australia y Nueva Zelanda reúnen algunos de los grandes paisajes para los amantes de los viajes activos. Senderos entre montañas y fiordos, rutas en kayak, recorridos por parques nacionales, actividades de aventura y grandes viajes por carretera permiten combinar movimiento, naturaleza y libertad durante buena parte del itinerario.
El nivel de actividad puede variar considerablemente de un viaje a otro. Podemos plantear desde recorridos culturales con caminatas y actividades puntuales hasta viajes donde el trekking o las jornadas de naturaleza constituyan la parte principal del itinerario. La duración de las etapas, los desniveles, la altitud y las condiciones del terreno serán aspectos fundamentales a la hora de elegir la ruta.