Te damos la bienvenida a la Polinesia Francesa, un edén del Pacífico Sur articulado por 118 islas y atolones, con paisajes que van desde lagunas protegidas por arrecifes de coral hasta montañas volcánicas cubiertas de vegetación. Pero viajar a Polinesia es mucho más que disfrutar de sus playas: junto a nuestros especialistas, descubrirás un destino de distinción idílica donde la navegación de alta gama, el descanso de lujo y una tradición milenaria ligada al océano vertebran una travesía inolvidable.
Comenzarás tu ruta en la exuberante Tahití, antes de poner rumbo a la diversidad de las Islas de la Sociedad: la elegancia imponente de Moorea, los santuarios sobre el agua y los motus de Bora Bora, la mística ancestral de Raiatea o el refugio sereno de Huahine y Taha’a. Para llevar tu experiencia a un nivel de intimidad superior, te guiaremos hacia los atolones de las Tuamotu —como Rangiroa, Fakarava o Tikehau—, atolones que abren las puertas a santuarios coralinos en mitad del océano.
15 días |
Desde 4.180
El viaje a la auténtica Polinesia Francesa comienza en Tahití, principal puerta de entrada a la Polinesia Francesa, donde dispondrás de coche de alquiler para recorrer la isla con libertad. La primera experiencia será una actividad de conservación y snorkel dedicada a las tortugas marinas antes de continuar hacia Tahití Iti y Teahupo’o, uno de los rincones más naturales de la isla. Allí disfrutarás de varios días en un alojamiento accesible únicamente por mar, rodeado de vegetación tropical, montañas y océano.
La ruta continúa en Raiatea, conocida como la “isla sagrada” por su importancia en la historia y la cultura polinesias. Durante la estancia realizarás diferentes actividades para descubrir su naturaleza y patrimonio: senderismo hasta las Tres Cascadas, una excursión en barco por la costa este y el río Faaroa hasta el marae de Taputapuatea y un recorrido en bicicleta eléctrica al atardecer. El coche de alquiler permitirá además explorar la isla a tu ritmo durante los días libres.
La siguiente etapa será Moorea, una isla caracterizada por sus montañas volcánicas, valles tropicales y lagunas de aguas cristalinas. Aquí participarás en una experiencia dedicada a la restauración de los arrecifes y la plantación de coral, realizarás una ruta de senderismo hasta la cascada de Afareaitu y navegarás en una canoa de vela tradicional polinesia, con paradas para practicar snorkel y observar rayas y tiburones.
El viaje finaliza regresando a Tahití, con tiempo para descansar en Papeete antes de volar a Auckland, donde existe la posibilidad de ampliar la estancia. Un circuito por la Polinesia Francesa pensado para descubrir Tahití, Raiatea y Moorea de una forma activa y pausada, combinando días libres con naturaleza, cultura polinesia, navegación, senderismo y experiencias vinculadas a la conservación del entorno marino.
El viaje a la auténtica Polinesia Francesa comienza en Tahití, principal puerta de entrada a la Polinesia Francesa, donde dispondrás de coche de alquiler para recorrer la isla con libertad. La primera experiencia será una actividad de conservación y snorkel dedicada a las tortugas marinas antes de continuar hacia Tahití Iti y Teahupo’o, uno de los rincones más naturales de la isla. Allí disfrutarás de varios días en un alojamiento accesible únicamente por mar, rodeado de vegetación tropical, montañas y océano.
La ruta continúa en Raiatea, conocida como la “isla sagrada” por su importancia en la historia y la cultura polinesias. Durante la estancia realizarás diferentes actividades para descubrir su naturaleza y patrimonio: senderismo hasta las Tres Cascadas, una excursión en barco por la costa este y el río Faaroa hasta el marae de Taputapuatea y un recorrido en bicicleta eléctrica al atardecer. El coche de alquiler permitirá además explorar la isla a tu ritmo durante los días libres.
La siguiente etapa será Moorea, una isla caracterizada por sus montañas volcánicas, valles tropicales y lagunas de aguas cristalinas. Aquí participarás en una experiencia dedicada a la restauración de los arrecifes y la plantación de coral, realizarás una ruta de senderismo hasta la cascada de Afareaitu y navegarás en una canoa de vela tradicional polinesia, con paradas para practicar snorkel y observar rayas y tiburones.
El viaje finaliza regresando a Tahití, con tiempo para descansar en Papeete antes de volar a Auckland, donde existe la posibilidad de ampliar la estancia. Un circuito por la Polinesia Francesa pensado para descubrir Tahití, Raiatea y Moorea de una forma activa y pausada, combinando días libres con naturaleza, cultura polinesia, navegación, senderismo y experiencias vinculadas a la conservación del entorno marino.
Tahití es la isla más grande de la Polinesia Francesa y la principal puerta de entrada al archipiélago. En Papeete se concentran mercados, restaurantes y buena parte de la vida cultural, mientras que fuera de la capital aparecen montañas volcánicas, cascadas, valles y playas de arena negra.
Entre sus lugares más conocidos se encuentran Pointe Venus, vinculada a las expediciones científicas de James Cook en el Pacífico, y Teahupo’o, célebre por sus grandes olas y por ser uno de los referentes mundiales del surf. Tahití merece vivirse con el sosiego adecuado más allá de una escala técnica.
Bora Bora es una de las imágenes más reconocibles de la Polinesia Francesa. Su gran laguna, protegida por un arrecife de coral y salpicada de pequeños motus, rodea el monte Otemanu y concentra buena parte de la experiencia de la isla.
Además de sus conocidos resorts y bungalows sobre el agua, Bora Bora permite navegar por la laguna, practicar snorkel y disfrutar de playas como Matira. Es una isla especialmente indicada para quienes buscan combinar descanso, buenos alojamientos y actividades en el mar.
A poca distancia de Tahití, Moorea combina algunas de las lagunas características de Polinesia con un interior montañoso cubierto de vegetación. Las bahías de Cook y Opunohu, los miradores del interior y sus rutas permiten alternar fácilmente jornadas de playa con excursiones por tierra.
Sus aguas ofrecen además numerosas posibilidades para practicar snorkel y observar fauna marina. Además, si tu viaje coincide con la temporada de avistamiento, te acompañaremos en una experiencia inolvidable y respetuosa para contemplar ballenas jorobadas en libertad.
Si anhelas adentrarte en la esencia sagrada del Pacífico, estas tres joyas te desvelarán la cara más íntima y espiritual del archipiélago. En Raiatea te guiaremos hasta el complejo ceremonial de Taputapuātea —santuario protegido por la UNESCO y corazón de la navegación polinésica—. A continuación, desembarcarás en Taha’a para recorrer sus fragantes plantaciones de vainilla y granjas de perlas, o te sumergirás en la serenidad atemporal de Huahine entre yacimientos arqueológicos y valles vírgenes.
Las Tuamotu ofrecen un paisaje completamente diferente al de las islas volcánicas: grandes atolones formados por arrecifes, lagunas y estrechas franjas de tierra rodeadas por el océano. Son especialmente interesantes si quieres incorporar al viaje snorkel, submarinismo y una estancia en entornos menos urbanizados.
Nuestros especialistas te guiarán hasta los pasos marinos de Rangiroa —célebre por su biodiversidad de mantas y tiburones—, el santuario ecológico de Fakarava —reserva de biosfera de la UNESCO— o las playas rosadas de Tikehau, diseñando un refugio marino lejos de cualquier vestigio urbano.
En el confín más salvaje del mapa, las islas Marquesas (Henua Enana) sustituyen los arrecifes por montañas escarpadas, profundos valles, acantilados y una vegetación exuberante.
En Nuku Hiva y Hiva Oa te acompañaremos a descubrir tikis ancestrales y petroglifos sagrados. Además, en Hiva Oa rendirás tributo a la memoria de Paul Gauguin y Jacques Brel, quienes hallaron en este aislamiento la máxima inspiración para sus últimos días.
Una luna de miel en el Pacífico entre Bora Bora, Moorea y otras islas, combinando descanso, naturaleza y momentos especiales.
Lagunas, arrecifes y playas marcan estos viajes por Polinesia, pensados para descubrir diferentes islas y disfrutar del Pacífico.
Descubre una Polinesia de alta gama, combinando alojamientos excepcionales con experiencias privadas que permiten disfrutar sus islas de otra manera.
La estación seca, entre mayo y octubre, suele ofrecer las condiciones más agradables para viajar a la Polinesia Francesa, con menor humedad y un clima especialmente favorable para disfrutar de las playas, la navegación y las actividades al aire libre. Entre noviembre y abril aumentan la humedad y las precipitaciones, aunque sigue siendo posible viajar y puede haber menos afluencia de visitantes.
Si tu deseo es presenciar el paso de las ballenas jorobadas o buscas una estancia con menor afluencia, nuestros especialistas seleccionarán la ventana de viaje idónea adaptada a tus preferencias.
La duración dependerá principalmente del número de islas y archipiélagos que quieras conocer. Si la Polinesia Francesa se plantea como extensión de un viaje por otros destinos, recomendamos una estancia de al menos 6 o 7 días, concentrando la estancia en una o dos islas.
Para un viaje centrado en la Polinesia y que permita combinar varias islas, lo recomendable es a partir de 9-10 días, sin contar los días de vuelo necesarios para la ida y el regreso. A partir de ahí, la duración puede ampliarse según las islas elegidas, los desplazamientos necesarios y el ritmo que quieras dar al viaje.
Antes de viajar a la Polinesia Francesa se recomienda revisar todos los requisitos de entrada y la documentación necesaria. Como esta información puede modificarse, lo más recomendable es consultar siempre las recomendaciones actualizadas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Esta información es válida exclusivamente para viajeros de nacionalidad española. Si viajas con otra nacionalidad, consulta los requisitos específicos con la embajada o el consulado correspondiente.
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Diseñamos itinerarios personalizados seleccionando las islas que mejor se adaptan a cada viajero, ya sea una luna de miel, un viaje de lujo o unas vacaciones de playa.
Te ayudamos a elegir la mejor combinación de islas según tus intereses, el tiempo disponible y la época del viaje para aprovechar al máximo tu estancia.
Cada itinerario se crea desde cero para combinar naturaleza, descanso, experiencias exclusivas y actividades acuáticas, adaptándose completamente a tus preferencias.
El precio de un viaje a la Polinesia Francesa depende especialmente de las fechas, los vuelos internacionales, las islas elegidas, la duración y la categoría de los alojamientos. También influyen los desplazamientos entre islas y experiencias como excursiones por las lagunas, actividades acuáticas o estancias en bungalows sobre el agua. Diseñamos cada itinerario buscando la combinación de islas y servicios que mejor se adapte al tipo de viaje y presupuesto disponible.
Lo más recomendable es llevar ropa ligera y transpirable, bañador, protección solar, gafas de sol y calzado cómodo. Para realizar rutas por el interior de las islas conviene llevar calzado adecuado, mientras que unos escarpines pueden resultar útiles para determinadas actividades acuáticas. También recomendamos incluir alguna prenda ligera de abrigo y un impermeable fino.
La corriente eléctrica es de 220 voltios y los enchufes más habituales son los tipos C y E, compatibles con los utilizados en España, aunque pueden existir diferencias según la isla o el alojamiento. Recomendamos llevar un adaptador universal para evitar problemas durante el viaje.
El francés es el idioma oficial. El tahitiano y otras lenguas polinesias están también presentes en la vida cultural y cotidiana, mientras que el inglés se utiliza ampliamente en el sector turístico.
La propina no es obligatoria ni forma parte tradicionalmente de las costumbres locales. No obstante, puede dejarse como muestra de agradecimiento cuando el servicio haya sido especialmente satisfactorio.
Efectivamente, la Polinesia Francesa se sitúa entre los destinos más placenteros, hospitalarios y seguros del planeta. Como en cualquier viaje, recomendamos adoptar las precauciones habituales con las pertenencias y seguir las indicaciones locales, especialmente durante excursiones, actividades acuáticas y salidas al mar.
La cobertura es buena en las principales islas y la mayoría de hoteles dispone de conexión Wi-Fi, aunque en algunos atolones remotos la velocidad puede ser más limitada.
Tahití y la mayor parte de las islas más visitadas utilizan el huso horario UTC−10 durante todo el año. Respecto a la España peninsular, son 11 horas menos durante el horario de invierno español y 12 horas menos durante el horario de verano. Algunos archipiélagos más alejados, como las Marquesas o las Gambier, utilizan husos horarios diferentes.
La moneda oficial es el franco CFP (XPF). Las tarjetas bancarias se aceptan ampliamente en hoteles, restaurantes y comercios de las principales islas, aunque conviene llevar algo de efectivo para pequeñas compras.
El clima es tropical durante todo el año, con temperaturas cálidas que suelen oscilar entre los 24 °C y los 30 °C. La estación seca, entre mayo y octubre, suele ofrecer las condiciones más favorables para viajar.
La cocina polinesia combina influencias francesas y del Pacífico. Destacan el pescado crudo marinado con leche de coco (poisson cru), el atún fresco, el pulpo, las frutas tropicales y la vainilla cultivada en Taha’a. También destacan preparaciones tradicionales como las del ahima’a (horno de tierra), el ma’a Tahiti o productos como el uru (fruta del pan).
Las legendarias perlas negras de Tahití constituyen la joya por excelencia del archipiélago. Nuestros especialistas te orientarán hacia las granjas más distinguidas para adquirir piezas certificadas. Asimismo, te sugerimos acompañar tus compras con extracto puro de vainilla de Taha’a, el afamado elixir monoi perfumado con flor de tiaré o delicadas tallas artesanales en maderas nobles.
Las actividades varían mucho según las islas elegidas. Bora Bora, Moorea y Taha’a son especialmente adecuadas para navegar por sus lagunas, practicar snorkel, kayak o paddle surf y realizar excursiones entre motus. Si te gusta el submarinismo, los atolones de Rangiroa y Fakarava destacan por sus pasos oceánicos y su abundante vida marina, mientras que Tikehau ofrece una alternativa más tranquila.
En las islas volcánicas, como Tahití, Moorea, Raiatea o las Marquesas, podrás hacer senderismo, rutas en 4×4 y recorridos por valles, montañas y miradores. Moorea y Tahití son también buenos puntos para realizar salidas de observación de ballenas durante la temporada adecuada. Además, en Raiatea y Huahine pueden añadirse visitas culturales y arqueológicas, y en Taha’a experiencias relacionadas con la vainilla y el cultivo de perlas.
Una de las experiencias más características es alojarse en un bungalow sobre el agua, especialmente en islas como Bora Bora, Moorea o Taha’a, donde muchos resorts se integran directamente en las lagunas. Según el alojamiento, también podemos incorporar desayunos servidos en canoa, cenas privadas junto al mar, tratamientos de spa con productos polinesios o excursiones privadas en barco.
A estas experiencias se pueden añadir visitas especialmente representativas de cada isla, como conocer una plantación de vainilla en Taha’a, descubrir el cultivo de las perlas de Tahití, participar en una velada de danza y gastronomía polinesia o disfrutar de un picnic en un motu. La elección dependerá de las islas y resorts incluidos en el viaje.
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